La crisis, el desencanto por la política y los políticos, y el no ver un futuro claro a corto plazo, pueden abrir la puerta a la derecha más extrema de Europa. Y ahí tenemos a Rajoy, callado, inane, vago, fútil, inútil, ocultando lo que tiene reservado para España, esperando sentar su culo en la Moncloa.
¿Lo vamos a permitir?
